EXODUS
A continuación posteo la crónica de Zeus. Tienes toda la razón, y si te vas, doy por seguro que volverás triunfante.
Soy un castellanoleonés. Nací hace treinta años en Castilla y León y he vivido en 5 de sus provincias aparte de en otras tantas a lo largo del norte peninsular. Estudié Ingeniería Industrial y obtuve también la titulación homóloga francesa, en lo que en los libros de historia llamarán mi primer éxodo fuera de España. Hablo perfectamente inglés y francés, y actualmente estoy estudiando alemán. Llevo tres años trabajando y he estado en tres empresas diferentes y siempre con contratos de duración determinada, practicas, por proyecto… o como deseen llamarlo.
Actualmente trabajo para un constructor de automóviles instalado en la comunidad que ha decidido cerrar su departamento de ingeniería producto, donde hasta ahora se desarrollaban y validaban nuevos proyectos. Ante este cierre la empresa ha decidido recolocar al personal indefinido y por supuesto prescindir de todos los contratos de duración determinada y de los subcontratados. En este último caso, tanto los subcontratados pertenecientes al departamento en cuestión como los de otros departamentos se verán sustituidos durante el proceso de recolocaciones. Ante este panorama he vuelto a contactar el mercado laboral para buscar un puesto que me permita seguir progresando en mi carrera profesional. La respuesta en Castilla y León ha sido un lacónico y premonitorio silencio. En Madrid y Barcelona, donde ya trabajan el 90% de mis compañeros de carrera, la respuesta es más nítida y clara. Y por su puesto en el extranjero las propuestas son más sólidas y consistentes.
Y aquí es donde viene el objeto de estas frases pues aunque había decidido no implicarme en la campaña electoral no he podido más que deprimirme, aun más, al ver las propuestas de la derecha española.
Mi situación es clara; para poder continuar y progresar en mi carrera profesional solo tengo una alternativa que pasa por la emigración, otra vez. Y no paro de pensar en el agradable recibimiento que los homónimos simios de la derecha van a darme en lo que los libros de historia considerarán mi segundo éxodo. Para colmo el ibérico Paco con la ristra de chorizos en una mano y con la maleta en la otra les va a “quitar” un puesto de alta cualificación. Otra vez a pelear día a día demostrando que los sur-pirenaicos somos harina de muy buen costal y que la formación que nuestros padres, con gran empeño e ilusión, nos han proporcionado no sólo sirve para entrar a formar parte de los mileuristas sino también para crear, diseñar, concebir, imaginar, idear, planificar, analizar… Otra vez a soportar las bromas y los chistes de mal gusto sobre l@s inmigrantes españoles que hace años invadieron Europa, limpiando casas y llenando fábricas. Otra vez a sortear los cientos de problemas que las administraciones locales, proteccionistas con sus conciudadanos y recelosas del inmigrante gracias a las argucias de los neandertales derechones, me van a imponer. Otra vez a recorrer cientos de pisos hasta que un alma “caritativa” y tras justificar mi solvencia, anticipar unas cuantas mensualidades y venderle mi alma en el contrato, tenga a bien alquilarme un chamizo. Y eso que soy Europeo, porque imagínense los desgraciados inmigrantes que vienen sufriendo un calvario y que cuando por fin tocan tierra se encuentran con los “amables” porcinos gorilas que les ofrecen unas condiciones inmejorables de 100€ a 200€ al mes por trabajar como bestias de carga, un colchón compartido en una habitación superpoblada, en una casa capaz de albergar un barrio entero. Este ser, el “justo y cordial” gorila, cuyo ciclo reproductivo se caracteriza por una fecundación de la hembra alfa por unos cientos o miles de machos, es íntimo amigo de los neandertales derechones que desde sus puestos políticos velan con sus propuestas por sus macroeconomías familiares.
Cuánto envidio a los Catalanes y a los Vascos, y aún más a los daneses y luxemburgueses. Que son capaces de generar y de crear con su esfuerzo y tesón nuevos productos, nuevas formas productivas, innovadoras formas de distribución y creativas formas de pago, para que tanto los allí natos como los inmigrantes se sientan integrados y partícipes de una sociedad de primera línea.
Por desgracia la endogamia endémica que sufrimos a todos los niveles en Castilla y León daña cada vez más nuestro tejido industrial, daña nuestra capacidad de liderar el cambio, de transformar y de crear. Estamos necesitados de políticos que comprendan y entiendan el funcionamiento del mundo para que puedan tomar las mejores decisiones y que no sigamos anquilosados en el pasado. Pero también estamos necesitados de directores generales, de managers, de líderes capaces de defender y avanzar como si de los tercios de Flandes se tratase con sus equipos y empresas por los campos de batalla económicos y tecnológicos venciendo en cada una de las batallas que se planteen. Y claro está estos tercios tienen que estar formados por mujeres y hombres hechos de roble, formados por los mejores maestros en el noble arte del acero y capaces de avanzar por el mas tenebroso y arisco campo de batalla.
De estos últimos no tengo ninguna duda de su existencia, los veo, comparto experiencias y entuertos con ellos, los puedo ver en los trenes emigrando a la búsqueda de un Gran Capitán que los lidere, los puedo contemplar mendigando las puertas de las empresas como viejos hijosdalgos heridos intentando arrebañar una sencilla faena que les permita subsistir en esta árida Comunidad.
Pero amigos, del resto… Quizás ya emigraron los políticos ávidos y visionarios, quizás también emigraron los líderes aglutinadores de seguidores, y quizás nunca existieron los políticos comprometidos…. y no sé ustedes pero, es que yo, por aquí no les vi pasar.
Y como no hay aires que permitan aventurar un cambio de temporal que nos acerque a las grandes regiones líderes en creación de empleo de calidad, por favor cuando ustedes se planteen en humillar, abusar, vejar, faltar e incluso aprovecharse de un inmigrante, imagínense que el pobre Paco, originario de su misma ciudad, tendrá enfrente en ese preciso instante aunque sea a miles de kilómetros de distancia, a alguien como ustedes. Y ese Paco podría ser su hijo, su sobrino, su tío, su amigo de toda la vida o incluso ustedes mismos.
Recuerden que sea por la causa que fuere por la que nos vemos en la obligación de emigrar todos nos merecemos un trato humano y sensible para que podamos integrarnos de la mejor manera posible.
Etiquetas: resaca cervecera

1 comentarios:
Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con un texto tan crítico y realista, y es que es claro "...uno emigra por necesidad, no por gusto..."
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